Durante años la sociedad ha considerado que la Contaduría Pública es una profesión aburrida, cuadriculada, agotadora, estricta y con pocos descansos, algunas veces intensos con la documentación, los requisitos de las facturas, fechas de pagos, impuestos, etc.
Desafortunadamente todas estas percepciones son reales. Cuántos contadores públicos se arrepienten a diario por haber estudiado una carrera tan aburrida, tan agotadora e infinitamente interminable, se sale de un cierre para empezar con otro. Siempre hay algo que hacer, con una gran responsabilidad: “cerrar y presentar impuestos”. Todo es tan monótono y según comentarios “mal pago”. Seguir Leyendo...









No hay comentarios:
Publicar un comentario